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Entrevista a Marcelo Perez: "El Bicho Maldito de la Ilustración Nacional"
Para conocer un poco sobre él... Marcelo Pérez (31, chileno) es ilustrador y diseñador gráfico independiente. Inicia su labor profesional en 1998, mientras cursa estudios universitarios. Desde entonces, su obra aparece en diversas publicaciones tales como diario El Mercurio, Canal 13 internet, Fundación COANIL, Aerolíneas LAN, Viña Concha y Toro. Obtiene el 1er lugar en concurso multimedia “Pinta Viña 2004” (Canal 13 TV). Actualmente ilustra portadas y artículos para revistas Muy Interesante, Cosmopolitan Chile, Rolling Stone Chile, Vive! (VTR), En Concreto, El Inmobiliario, Cerouno, Mira (Movistar) y Conozca Más.
Las preguntas... 1) ¿Cómo y cuando decidiste dedicarte a ser ilustrador? Fue durante mis últimos años en la escuela de Diseño. Yo era un pelele. Quería trabajar en agencias como todos los demás y el dibujo me sonaba a palo menor, un simple hobby. ¡Era como ser chef y salir en busca de comida chatarra! Entonces obtuve mi primer trabajo de ilustrador para una editorial de libros infantiles. El resto es historia. Contra lo que parece, no admiro a los hiper-realistas ni a los más capacitados. Tampoco a muchos ilustradores. Los auténticos caperuzos están en las Bellas Artes, la pintura: Schiele, Klimt, Hopper, Velásquez, Rembrandt, Bruegel, Bösch... Más que la técnica, respeto el discurso: que sea honesto y perturbador. No veo el chiste en reproducir la realidad tal cual es. La fotografía lo hace mejor y es mucho más económica. 3) Sobre tus inicios, ¿Cómo te abriste camino para dar a conocer tu trabajo? La universidad fue una excelente catapulta. No la institución, sino mis compañeros de curso y profesores. Siendo yo un pez abisal, debo mucho de cuanto he conseguido a referencias y a gente que supo correr la voz. Obtuve buenos encargos prácticamente sin moverme del escritorio. Jamás subestimes el poder de las redes sociales. Pero tampoco les apuestes todas tus fichas. Ningún amigo te servirá si eres un cero a la izquierda.
4) ¿Cuanto es lo menos y más que has tardado en hacer uno de tus trabajos? El tiempo de desarrollo es muy variable. Depende de la motivación, la falta o no de sueño, la magnitud del pago o la nobleza de la causa. He parido ilustras en menos de 30 minutos para zafarme de un cliente que me apunta con una pistola. Por el contrario, a las más complejas o divertidas puedo dedicar ocho, doce horas. Finalmente las dejo por fatiga o auto-imposición. De otro modo seguiría en ellas eternamente, porque como escribió Da Vinci: “una obra jamás está terminada. Sólo abandonada.” 5) ¿Qué tipo de técnicas gráficas te satisfacen más, manuales o digitales? Los medios digitales son especialmente apropiados para acelerar la producción y cumplir con los mezquinos plazos impuestos por cualquier cliente. Sin embargo, carecen de esa chispa y naturalidad de la vieja escuela manual. Sentí gran decepción cuando un profesor en la escuela de Diseño me contó que solían enseñar aguafuerte, aguatinta y grabado, pero todo se fue al carajo con la llegada del computador. Es algo que estoy empeñado en recuperar. Me gusta ser versátil, adaptable, dominar varias técnicas. Sería estúpido no poder ilustrar porque se cortó la luz. 6) ¿Qué lugar ocupa la experimentación en tu trabajo? Cada vez me tomo más libertades para experimentar. Es bueno para el oficio y la salud. Te rejuvenece. Cuando empecé, creía que dibujar era simplemente ser bueno con el lápiz y pintar manualmente todo lo que aparece en el cuadro. Luego aprendería que no existen más reglas que las auto-impuestas. Hay que atreverse, mezclar, equivocarse, usar el scanner como licuadora, usar a la polola de modelo, meterse en líos, evitar anclarse en un estilo. El acto de crear puede resumirse en la siguiente declaración: “Jódanse todos. La estoy pasando fenomenal.”
7) El factor dinero, ¿te consideras un buen vendedor de tu propia obra? Detesto negociar. Es el más infame de los gajes del oficio. Pero desafortunadamente, hay que hacerlo para sobrevivir en la selva. Al principio no sabía cobrar y preguntaba a terceros que me dejaban peor de confundido. Luego aprendí a “horquillar”, y poco a poco, el reconocimiento y la calidad de mi obra fue lo que hablaba por mí. Diría que he pasado de defensa a delantero: hago ver a mis clientes que no trabajo por caramelos, pero sin ser presumido. Se trata de tener claro lo que quieres y lo que eres capaz de hacer. 8) ¿Es Chile un buen lugar para desarrollarse como ilustrador? Algunas veces me han preguntado si se puede vivir de la ilustra en Chile. Hasta ahora triunfé. Pero una cosa es tener trabajo y otra es crecer profesionalmente. En ese sentido, pienso que aquí todavía no existe una fiesta lo bastante buena para que el ilustrador luzca todos sus pasos de baile. Aunque el tango se baila de a dos: debemos probar que somos más que “pinta-monos”. Debemos poner en marcha proyectos que tengan impacto social, sean educativos y a la vez rentables. Es la única forma de elevar el estatus de nuestro oficio en este rancho. No me calienta probar suerte en EEUU, Inglaterra o España. Están llenos de ilustradores. Me interesa mucho más provocar cambios aquí. Es una hoja en blanco.
9) ¿Qué piensas sobre los siguientes conceptos?: - Tu blog: Bicho Maldito Boliche entrañable, el laboratorio desde donde pienso cambiar el mundo, mejorarlo. Quiero que sea como las 95 tesis de Lutero, aunque suene a chifladura. Y bueno, ya ves lo que decía Mark Twain: “uno es considerado loco hasta que se sale con la suya.” - El diseño en Chile Todavía demasiado obsecuente, pretencioso y decorativo como para ser tomado en serio. El día en que salga de las galerías, bienales, tiendas y agencias para colarse en salas de clases, hospitales, calles, etc., se habrá ganado un puesto en los libros de historia. - La globalización Una tendencia natural de la Humanidad. ¿A qué otra cosa podría conducir el progreso del comercio, los medios de comunicación y de transporte? No obstante, será duradera y benéfica en la medida en que implique intercambio y enriquecimiento cultural. Fracasará, en cambio, si queda reducida a intereses financieros.
10) ¿Recomendarías tu profesión a algún aspirante a Ilustrador? Definitivamente. Si eres bueno y te apasiona dibujar, no lo dudes. Los únicos que temen al desempleo son los mediocres. O te lanzas a ejercitar, aprender y crear, o mejor te fichas en una oficina aburrida. Ten en cuenta siempre que el talento importa, pero el ejercicio y observación son imprescindibles. En mi caso, los estudios de diseño gráfico fueron valioso complemento. Algo así como un “lleve 2 pague 1”. Me han dado una perspectiva sobre comunicación visual que no tendría como simple dibujante. Pero este oficio es una pasión, y como tal tiene mucho de autodidacta. Quien mejor lo expuso fue el guitarrista Eddie Van Halen: “ninguna academia me habría enseñado a tocar como lo hago.”
Enviado por vherrera el 23 Febrero, 2008 - 23:39 Enviar un comentario nuevo
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